Revistas científicas y la ética de Robin Hood

CCBY flickr.com/photos/holmesjr

CCBY flickr.com/photos/holmesjr

Pongamos aparte la más que probable falta de ética de la estructura/proceso de publicación de las revistas científicas, que muchas veces está extraordinariamente más interesado en proteger el statu-quo que en mejorar las condiciones de vida del género (humano, claro). Eso era solo una legitimación de la ciencia un tanto pasada de moda.

Centremos el tiro en la desigualdad que sustenta y alimenta dentro de la comunidad científica. ¿Y eso? Pues estableciendo una brecha de investigación entre aquellos que tienen acceso a esas revistas y aquellos que no pueden pagar las a decir de algunos abusivas tarifas de subscripción. O, incluso en otros casos, entre aquellos que son capaces de pagar para ver su trabajo publicado en revistas pseudodepredadoras o predadoras a secas, y aquellos que no tienen esa posibilidad. Especialmente cuando publicar se convierte en un requisito para ser validado como investigador.

Entonces…

¿Qué ocurre si una investigadora en una ex-república soviética hace disponibles online de modo gratuito 48 millones de artículos de investigación?

 “For those of you who aren’t already using it, the site in question is Sci-Hub, and it’s sort of like a Pirate Bay of the science world. It was established in 2011 by neuroscientist Alexandra Elbakyan, who was frustrated that she couldn’t afford to access the articles needed for her research, and it’s since gone viral, with hundreds of thousands of papers being downloaded daily..” http://www.sciencealert.com/this-woman-has-illegally-uploaded-millions-of-journal-articles-in-an-attempt-to-open-up-science

¿Esto es una acción de piratería, de justicia poética o de ética robinhoodiana? Al final del año pasado, un juez de Nueva York ordenó cerrar el site en el que estaban estos artículos, así que parece que el veredicto se inclinaba hacia la opción ‘piratería’.

Pero esto ha lanzado un debate acerca de la ciencia. O, más exactamente, sobre las revistas científicas, partiendo de las tesis que la cabeza detrás de sci-hub.org (este es el site) expuso en una carta abierta a la corte de Nueva York que lo condenó [puedes echar un ojo aquí]:

“When I was a student in Kazakhstan university, I did not have access to any research papers. These papers I needed for my research project. Payment of 32 dollars is just insane when you need to skim or read tens or hundreds of these papers to do research.”

“Authors of these papers do not receive money. Why would they send their work to Elsevier then? They feel pressured to do this, because Elsevier is an owner of so-called “high-impact” journals. If a researcher wants to be recognized, make a career – he or she needs to have publications in such journals.”

“we never received any complaints from authors or researchers, only Elsevier [the editor] is complaining about free distribution of knowledge”

Entonces. De Nuevo la pregunta. ¿Sci-hub.org fue creada por un ladrón-hacker malo malísimo o por un prominente filántropo robinhoodiano?

Raúl Antón Cuadrado

   

   

2 replies »

  1. La ciencia humana avanza gracias al intercambio y contraste de informaciones. Eso es un hecho histórico comprobado.
    Entendemos la necessidad de que una publicacion tenga derecho a tener lucro, mas no a costa de paralizar el avance de lá ciencia. Y mucho menos, que Sean todas las publicaciones científicas tengan precios totalmente absurdos.
    Es mas, creo que deverian existir leyes a nível internacional que protegieran el conocimiento y el avance humano.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s