¿Qué es el conectivismo? (Siemens)

Lo cierto es que recuerdo haber dedicado varios posts a hacer comparaciones entre conectivismo, cognitivismo, constructivismo y conductismo, pero no a explicar qué es exactamente el conectivismo. Es necesario porque está de moda… pero su aplicación REAL implica cambios conceptuales de primer orden por parte de profesores y alumnos. Por decirlo de un modo claro, después de décadas de aleccionamiento conductista y cognitivista del sistema educativo, encontrarte con un planteamiento conectivista da vértigo, atosiga, incluso frustra (esto no lo digo yo, sino mis compañeros de comunidad de aprendizaje en el máster de educación y comunicación en la red de la UNED).

Vale, entonces ¿En qué consiste el conectivismo?

Nadie mejor que Siemens para explicarlo. Según (Conectivismo, una teoría del aprendizaje para la era digital, Siemens, cap 5 del libro Conectados en el Ciberespacio, de R. Aparici) los principios del conectivismo son los siguientes:

El aprendizaje y el conocimiento dependen de la diversidad de opiniones“.

Esta me encanta porque es un torpedo en la línea de flotación del argumento de autoridad que el mismo sistema educativo nos aplicó opresiva y universalmente. El primer aprendizaje en el sistema educativo, desde niño es descubrir quién manda y el que trasciende la parábola del náufrago de Delibes: “¿Para qué hacer preguntas si las respuestas ya están dadas? El conectivismo viene a tratar de redimir al sistema de su mayor cáncer: su obsesión ansiosa por eliminar la divergencia, la curiosidad, la pregunta… Todo por su naturaleza opresora, transmisiva, que considera el alumno un mero objeto a llenar de conocimientos.

Es que la diversidad de opiniones enriquece. No se trata de reprimir la divergencia sino de utilizarla en el proceso de construcción de aprendizaje: el conflicto, como decía Kaplún, no hay que eludirlo, “sino asumirlo como fuerza generadora, problematizadora [por que] sin crisis difícilmente hay crecimiento”. (Kaplún, Una pedagogía de la comunicación, 1998, Ed de la torre, p. 52).

¿Qué hará un alumno acostumbrado al sistema ante la propuesta del maestro de 3 libros con 3 teorías divergentes frente a un tema? En gran porcentaje agobiarse y seguro que preguntar al profesor que cual es la buena. O empollarse las tres y a una pregunta, responder con las tres teorías. ¡Pero el aprendizaje es más fácil! ¿Qué hay de acercarse críticamente a las tres y elegir por sí mismo, optar, tomar las riendas de su aprendizaje?

La toma de decisiones es, en sí misma, un proceso de aprendizaje. EI acto de escoger qué aprender y el significado de la información que se recibe, es vista a través de una realidad cambiante.”

Esto también es nuevo. Y conceptualmente precioso. Recordemos cognitivismo y conductismo: el sistema educativo se ha aplicado hasta la náusea en garantizar que quienes salían de él tenían interiorizadas todas las arbitrariedades que el sistema quería inculcar (Bourdieu, La Reproducción). Y ahora va y dice: el alumno comienza a aprender desde que ejercita su libertad de decidir qué quiere aprender. ¡GUAU! Es que se me caen las lágrimas de bonito que es. Cuando vea a Siemens le voy a pedir un autógrafo… ¿Qué eso será difícil? No tanto: viene a Madrid a finales de Noviembre.

Restructurar la forma de aprender y de utilizar lo aprendido.

La idea del conectivismo es una profunda restructuración de nuestra forma de aprender y de utilizar lo aprendido. En una palabra, de toda nuestra conducta, que no es paja y se dice pronto, pero no se hace tan pronto:

 “Nuestros contenedores de información se resquebrajan. Entramos en una nueva era de cognición activa y alerta. No podemos depender por más tiempo de la categorización para cubrir nuestras necesidades en un entorno de rápida evolución y conocimiento global. Debemos contar con una formación en red y desarrollar ecologías de conocimiento. Tenemos que transformarnos en personas diferentes, con hábitos diferentes” (Pg22, Siemens, Conociendo el Conocimiento, nodosele editorial, 2010 [descarga])

Bien. ¿Qué más dice este Siemens?

El aprendizaje puede residir en dispositivos no humanos“.

Un buen ejemplo de lo que puede residir en estos dispositivos son los Reyes Godos en su lista completa, descontextualizada y acrítica. La pregunta siguiente ¿Sí? Pues para qué ocupar sitio en mi cabeza con ello: a un pincho 🙂 ¿Esto es una tontería? No, no lo es. Hay cosas que están bien en una enciclopedia o en la red y que básicamente más que saberlas de memoria tengo que saber que existen y  dónde buscarlas de modo que asegure una buena medida de la fidedignidad de la fuente.

El aprendizaje es un proceso de conectar nodos o fuentes de información especializados. La habilidad de ver conexiones entre áreas, ideas y conceptos es una habilidad clave“.

Ahora entendemos lo de almacenar en dispositivos no humanos. Pues claro. Dejemos la lista completa de los reyes Godos en un sitio en el que la pueda encontrar, sea una enciclopedia o un amigo, que además serán capaces de contextualizármela según el interés que tenga en el momento de hacerles la consulta. Liberemos nuestra cabeza de datos y datos y datos y dediquémonos a fortalecer nuestras conexiones y estrategias de aprendizaje.  De otro modo –me gusta la polémica- nuestro sueño acaba siendo convertirnos en algo parecido a un jugador de ajedrez que se ha aprendido todas las partidas del último siglo de memoria y que se sorprende cuando un PC es capaz de ganarle.

La capacidad de saber más es más crítica que aquello que se sabe en un momento dado. La actualización (conocimiento preciso y actual) es la intención de todas las actividades conectivistas de aprendizaje“.

Magnífico. Un profesor nos decía en la facultad de informática que había que aprender a programar en general, no un lenguaje determinado por mucho que estuviese de moda. Me queda la duda de si lo decían como excusa para no aprender un lenguaje novedoso y seguir usando el mismo libro y temario, pero lo cierto es que conceptualmente daban en el clavo. En un mundo cambiante en el que los conocimientos mutan, evolucionan, se recombinan… el saber memorizado en este momento puede que no sea sino hechos pintorescos a la vuelta de 10 años y, o, que nunca sea utilizado, por mucho que me haya costado adquirirlo. Poder aprender es más necesario que saber. 

¿Una moraleja?

¿De veras todo tiene que tenerla? 🙂 Ok. Ahí va….Y, como decían los mandamientos. ¿Recuerdan? ‘Estos 10 mandamientos se encierran en dos …’. Bueno, pues todo lo anterior, nos deja otro punto que no sé si es una consecuencia o el resumen: “La alimentación y mantenimiento de las conexiones es necesaria para facilitar el aprendizaje continuo.”

Moraleja: Cuando forme parte de una comunidad de aprendizaje conectivista y vea pasar  aportaciones y reflexiones de mis compañerxs por los cuatro costados a toda pastilla… Relax. No hay competición por ver quien domina todos los palos ni quien saca más nota. El conectivismo quiere decir que cuanto más sepan ellxs, menos tengo que aprender yo, ¿No es cierto? 😉

Amén. Amén Jesús y me beso el dedo gordo.

Raúl Antón Cuadrado

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