Los memes no son memeces

Hace poco llegaba a mis manos un episodio de la serie de animación South Park emitido en 2012 cuyo tema principal eran los memes. Estos dibujos se han caracterizado desde sus inicios, entre otras cosas, por hacer una sátira muy caricaturesca de la opinión pública norteamericana, presentándola como un ideario estúpido y maleable. En este episodio, un profesor –supuestamente experto en memes– reprende a los niños por usarlos, debido a, según él, su alto potencial dañino. Además, el tratamiento que los propios personajes dan a estas producciones culturales de Internet es francamente estúpido.

¿Pero antes, qué es un meme?

Un meme es un artefacto cultural que circula por Internet (aunque no solo), que suele tener forma de imagen (aunque también en vídeo) y que transmite de manera muy rápida una idea, frecuentemente un chiste (aunque no únicamente). Son muy reconocibles, puesto que utilizan una plantilla, o una base que se repite, a la cual se le añaden distintas historietas y mensajes más o menos personalizados.

Memes extraídos de CuántoCabrón.

Memes extraídos de CuántoCabrón.

Volviendo al tema, South Park nunca ha pretendido reflejar fielmente la realidad social, y el tono es claramente sarcástico, pero conviene recalcar que no es raro encontrarse con que se retrata a los memes como memeces. Si bien hay mucho de estupidez y de esparcimiento sin mayores pretensiones, los fenómenos meméticos han ido más allá. Mucho más.

Los memes no se reducen a colgar una chorrada en páginas de memes como reddit o 9gag y que la gente se ría. Pueden hacer que yo me comunique con, pongamos, un tailandés en la lengua común del inglés y ambos nos entendamos y disfrutemos de una anécdota. Cuando una persona se reapropia de un meme, es decir, coge la idea y le pone su texto, su historieta, está comunicando de una manera muy rápida y potente. En los memes puede pasar que se hagan chistes y sátiras de la clase política y despertar cierta conciencia, cierta indignación (algo, que, por cierto, también hace South Park a su manera). Ha pasado. Con motivo de la política de recortes, en CuántoCabrón y CuántaRazón  –comunidades muy importantes de memes en España y Latinoamérica–, se pueden ver publicaciones, como la de la derecha del ejemplo anterior, quejándose de la situación social y política. En los memes se leen historias de relevancia social en formato breve redactadas tanto en tono de condena, como de mofa, como de apoyo. Lo que esto pone de relevancia es que los memes están actuando como vehículo de una comunicación muy efectiva. Es decir, una persona logra hacerse entender de manera asequible y con apenas esfuerzo y el campo de posibles receptores es amplísimo.

Lo cierto es que, como decía Raúl en una entrada de esta bitácora, los memes son algo creativo. Son un vehículo en el que la creatividad toma forma. “Aportan participantes/intérpretes al proceso”, dice en la entrada. Lo cierto es que mucho del mundo de los memes es eso: aportar a la comunidad y (re)interpretar el meme. Cuando una persona cuelga, como decíamos, un meme en reddit para hacer reír a la gente, en realidad está buscando simplemente aportar en esa comunidad. Es la participación desinteresada que hace que, a través de esta cultura participativa, las comunidades de memes se mantengan.

Volviendo al comienzo, a ese experto en memes que alertaba del peligro de usarlos. ¿Son peligrosos? Lo cierto es que sí encierran cierto riesgo. Existen memes con una potentísima carga ideológica. Internet dista de ser una democracia en la que todas las voces tengan el mismo peso y se vean representadas por igual. Esto salpica a los memes, de tal suerte que las mujeres, por ejemplo, son representadas de una manera peculiar. Varios memes tienen como tema principal caricaturizar y pintar a las mujeres  como tontas, ineptas informáticamente, ignorantes musicalmente, hipócritas socialmente, perversas con los hombres, obsesionadas con el novio, y un largo etcétera.

Memes extraídos de CuántoCabrón (izquierda y centro) y MEMEando (derecha).

Memes extraídos de CuántoCabrón (izquierda y centro) y MEMEando (derecha).

Huelga decir que gran parte de estos memes son chanzas. Están redactados en tono de broma y el contexto de interpretación que guía a la hora de leer los memes es igualmente de broma. Pero los chistes pueden dejar poso y se corre el riesgo de que trivialicen y nos hagan insensibles en temas tan importantes como la desigualdad entre hombres y mujeres, el racismo, etc.

Recapitulando, para mí tienen más valor las potencialidades del meme, a saber: disfrutar de historietas en función de segundos con usuarios de todo lo largo del mundo, pero claro, sabiendo que, como en cualquier otro medio, hay publicaciones más o menos creativas y más o menos reflexivas, y que depende de nosotros juzgar críticamente el material que recibimos.

Alejandro González Fernández

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