La ‘Historia Única’ de wikipedia

Este último mes he participado en un debate con los profesores del Máster de Educación y Comunicación en la Red de la UNED, que luego abrimos a los alumnos en un hilo de un foro de la asignatura Educación y Comunicación en el Ciberespacio, una de las troncales. La pregunta de fondo la lanzó un alumno y era se la Wikipedia era una fuente válida en un contexto académico.

CC-BY flickr.com/photos/mikeeperez

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Una parte de los participantes en la discusión opinaba que sí. Basados en una interpretación de la condición posmoderna de Lyotard, criticaban lo que ven como un cierto chamánismo del conocimiento ‘¿Sólo es conocimiento aquel que procede de los contextos académicos?’ o ‘afirmar […] que no se puede citar un artículo de Wikipedia en un trabajo científico, se debe a una reacción del saber  tradicional institucionalizado, que se revuelve y se resiste ante la posibilidad de perder su posición de privilegio, en la medida que el conocimiento pueda ser también construido desde la ciudadanía, de abajo-arriba, sin pasar por el control de la institución universitaria entendida como dispositivo de saber/poder.’ . No me acabaron de convencer, porque los mismos que defendían este crowdknowledge y la  construcción colectiva de conocimiento como resistencia al poder para fundamentar la Wikipedia también daban como otro de los fundamentos de su validez el que los propios expertos estaban detrás de las definiciones y entradas y que no todo el mundo escribía sino ’un tanto por ciento muy reducido de esa gente, que generalmente con un alto nivel de formación y de interés en el tema que ha decidido escribir.’. Tampoco me vale como justificación de su calidad ni su democracia ni el ser la enciclopedia más grande jamás creada. Sin entrar a discutir lo segundo y discutiendo mucho lo de su pseudodemocracia, eso no tiene relación alguna con su calidad.

Otros decían que no. Recordaban que una enciclopedia no debe sustituir en un contexto académico a los materiales originales. De ellos algunos veían la Wikipedia como un punto de partida necesario, otros como uno más y otros incluso como un mal punto de partida porque simplifica el aprendizaje y puede sesgar la reflexión. En cuanto a esto, la propia Wikipedia lo avisa. No es una fuente primaria. No es válida en un contexto académico.

Mi opinión, pongo al margen del debate ideológico de la colaboración, supongo que es controvertida. Va un pelín contra-corriente. Una compañera dijo que la Wikipedia no es válida porque se desconoce la procedencia de sus contenidos, hay desacuerdos y no hay neutralidad, o sea, que no es fiable, ‘carece del rigor necesario’. Yo iría más lejos.

Si yo quiero informarme de un tema, por ejemplo, de la construcción de una presa, tengo que ir a leer una fuente, a ser posible primaria.

CC-BY flickr.com/photos/saulalbert

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Pero necesito saber si quien me informa es el gobierno, la empresa de energía, un campesino local, un ecologista o alguien que va a ser trasladado porque su casa va a quedar inundada. De otro modo, estoy indefenso ante lo que se me dice, no tengo capacidad de consumo crítico de esos fragmentos de discurso. Subsumir todas las opiniones en una dando una ilusoria sensación de consenso, sin informar explícitamente de su autoría y considerarla como fuente de autoridad, no es sano. Sea la visión de una de las partes, la suma ponderada de varias o una falsa pseudointersubjetividad gobernada por la oligarquía participativa de Wikipedia, me repugna. Wikipedia, partiendo de unos principios de participación que tengo que decir que me encandilan, se ha convertido en un repositorio de historias únicas, en la que tiene toda la participación una minoría, por grande que sea, que encumbra su opinión, y  apoyándose en la construcción participativa de conocimiento hace invisibles todas los demás puntos de vista. Me apena decirlo, pero mi percepción es que Wikipedia es tan fascista y letal para el pensamiento digergente como toda fuente de verdad única, con el agravante de estar construido desde una dialéctica de la participación que incluye en su toolbox el desprecio a toda crítica porque sólo puede venir desde la defensa de las instituciones caducas o desde el desprecio a una pretendida construcción democrática.

La intersubjetividad, como la democracia y específicamente el consenso, están muy prestigiadas, y es que como ya observaba Marcuse para las sociedades industriales ‘La negativa intelectual y emocional a ‘seguir la corriente’ aparece como un signo de neurosis e impotencia.’ [El hombre unidimensional P40][1], así que útil servirse de su autoridad como modo de construcción de significados. Puesto al margen el consenso, inviable en un grupo numeroso, hacer uso de un mecanismo de pretendida intersubjetividad o democracia a partir de las opiniones de la masa de usuarios de Internet permite ganar la aprobación de los destinatarios, porque ambas se añaden a la máxima ideológica de fomentar la participación del usuario en la creación de contenido. Pero lo siento: si alguien me da una opinión, me gusta pasarla al menos por el tamiz de saber quién me la da. Me lo dijo mi mamá, no cojas nada de los desconocidos.

Raúl Antón Cuadrado

(*) Gracias por la discusión a los alumnos Ana Almudena Jurado Torres, Víctor Cordero Sancho, Alejandro Segura, Andrés Hermann Acosta, Alejandra Moravec Peñafiel, Concepción Ortigosa Rivas, Isabel Mulas Nieto, María de la Luz Casquero Castaño, y a los profesores Marga Roura, Antonio Viedma, Roberto Aparici, Valeria Lebratto, Carmen Cantillo, Juan Antonio Jiménez y Alejandro Rodriguez Nostiaga

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[1] Aunque se dice que en la sociedad posmoderna todas las opiniones están permitidas, esto podría sólo resultar una apariencia construida publicitariamente. Agudamente observó esto Marcuse para las sociedades industriales y acaso el cambio de lo que ocurría en éstas respecto a lo que se puede constatar hoy, es más estético que real. Acaso la valoración ‘de lo distinto’ es sólo una construcción ideológica-publicitaria que igualmente contiene los límites en que lo distinto es aceptable y un mecanismo grupal de refuerzo de los comportamientos, opiniones y gustos dentro de los márgenes. Marcuse se preguntaba si era real la libertad mientras a los individuos se les mantenga ‘en la incapacidad de ser autónomos, mientras sean adoctrinados y manipulados (hasta en sus mismos instintos)’  [hombre unidimensional Pág 36]. Esta es, probablemente, una de las contradicciones más fuertes del posmodernismo tecnológico: se tolera prácticamente cualquier opinión o desviación de la norma, por el no negociable respeto a la diversidad, pero siempre y cuando se mantenga dentro de los márgenes de lo admisible, que también son construidos ideológicamente, y se ubique ocasionalmente en las Webs de referencia, pero preferentemente en la frontera de la zona más concurrida.

9 replies »

  1. Para saber qué punto de vista estás leyendo, tienes que mirar las referencias. Ese es el punto clave de la Wikipedia. Mirar las referencias/bibliografía te permite saber si es fiable o no la información. Depende de ti creértelo luego o no.

  2. Tomar la Wikipedia como referente absoluto del conocimiento como hacen muchos es una burrada. Pero existe una postura muy conservadora en la sacralización de la información en papel, como si la calidad del contenido fuera superior dependendiendo del soporte en el que esta se presente. Sinceramente, he leído artículos en la Wikipedia fantásticos, con una erudición, una calidad y un trabajo de investigación detrás que ya quisieran muchos manuales universitarios que son auténticos timos y que, como están en papel y firmados por nosequién se idolatran.

  3. Por alusiones veladas 🙂 Los dos argumentos esgrimidos en favor del funcionamiento de la Wikipedia en el segundo párrafo de la entrada no son contradictorios a no ser que que se tomen desde la siempre engañosa óptica del todo o nada. La clave está en notar dos matices: (1) Un “alto nivel de formación” no es necesariamente el equivalente al asociado al “saber institucionalizado”. Autodidactas y contracultura dan fe. (2)El hecho de que el número de participantes activos sea muy inferior al de los pasivos no implica que el porcentaje aparezca significativamente equilibrado con respecto al de la confección de las enciclopedias tradicionales. Se trata simplemente de una cuestión de proporcionalidad, de atestiguar la emergencia de la tendencia a equilibrar proporciones.
    Evidentemente la Wiki no es la panacea de la democratización del saber. Como toda práctica de connotaciones ideológicas se presenta empapada de la complejidad del mundo social, las relaciones de poder, etc. En el caso de la Wiki se añaden además factores como el efecto red o, como tú bien dices, las oligarquías participativas.
    No puedo estar más que de acuerdo contigo en la advertencia sobre la naturalización de significados culturales que se apoyan en una engañosa apariencia de horizontalidad absoluta, pero una vez identificado el hecho, no debemos dejar de reconocer que aquí el proceso es más horizontal aunque no sea un absoluto. (Y aquí entraríamos ya en otro tema sobre si ese absoluto es posible o incluso un fin último)
    En todo caso hay que conocer bien su funcionamiento interno de la encicplopedia, que con todos sus matices ofrece un sin fin de posibilidades de participación. Como dice el compañero en el comentario anterior ahí están las referencias en cada artículo, ahí están las advertencias sobre la fiabilidad de los artículos, los grupos de discusión y debate sobre los aspectos polémicos de cada artículo a los que se puede acceder desde las mismas entradas y charlar directamente con los autores y sus críticos, ahí está la posibilidad de crear o editar una entrada, el historial de anotaciones y acotaciones a las mismas, etc. Todo esto, insisto que con sus contraindicaciones, sus efectos, sus grupos de interés, marca una diferencia realmente interesante.
    Uno disidente abrazo compa 😉

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