Pervasividad del argumento de autoridad en Web2.0

La sociedad posmoderna observa el aumento de conocimientos a un ritmo desconocido en la historia humana y por ende queda condenada al aumento de la incertidumbre. En este ámbito, la realidad obligaría a utilizar conocimientos reales, (tanto como decir, inciertos, incompletos, incoherentes, desestructurados) que forzarían a poner en juego toda la potencia cognoscitiva, que por otro lado, es lo que humaniza a la especie humana. Sin embargo, los intereses corporativos utilizan la construcción publicitaria para impulsar al individuo, animado por la economía de esfuerzo, a ser él mismo quien reclame, de nuevo, ser alimentado con conocimientos refinados y puros, aparentemente ciertos, indiscutibles y, a ser posible, inmutables. El individuo posmoderno tiene en Internet a disposición todas las fuentes para emanciparse, pero se contenta con la posibilidad y exige que alguien las lea por él y le muestre la tabla de los resúmenes más interesantes. En resumen, abdica de su sentido crítico construyendo nuevas autoridades para sustituir a las otras que operaban fuera de la red.

Atribución flicker.com/photos/smemon/4984567320

Se ha tratado con anterioridad sobre autoridades en Internet constituidas por intereses de la economía de consumo. Se observan, no obstante, ejemplos aparentemente al margen de los pingues intereses lucrativos de devenir una autoridad, porque están afectos a esa sorprendente economía de la meritocracia ilusoriamente ajena a las leyes del mercado. La autoridad del conocimiento, así en basto, parece tenerla Wikipedia78, una enciclopedia con un nivel de imprecisión e incluso errores hasta hace poco intolerable. Y el origen autorizado e independiente de información que ‘nadie pone en duda’ es Wikileaks, una página de filtraciones que dice que comprueba y valida la veracidad de lo que publica, pero que defiende sus fuentes tan bravamente que no se puede saber si lo que dice es verdad entera, a medias o inventado –salvo por las reacciones de los citados-. La ética de la participación y de la libertad de opinión, ha creado nuevas autoridades, tan peligrosas como las anteriores, por serlo de índole global, y esto sin contar con que su aparente benignidad no está exenta de cambiar de signo en cualquier momento.

A mi wikipedia y wikileaks me dan tanto miedo como Apple, Google y Microsoft.

Raúl Antón Cuadrado

4 replies »

  1. Pues hay que desmitificar a Wikipedia y a Wikileaks tanto como a Apple, Goggle y Microsoft. Ya hay que agregar a Facebook y Twitter a la lista. Todas son iniciativas con éxito, que actualmente dominan el mercado, marcas, y claro son herramientas útiles que se usan para muchas cosas, incluyendo el fortalecimiento de la comunicación estratégica del tejido social mundial que cada vez se interconecta más. Ahora, pues habrá que incluso desmitificar el Internet mismo, más que desmitificar, desideolizarlo. Es tan inconcluso y tan vulnerable como todo ese constructo cognitivo del que no tenemos clara ni su misma dimensión y alcance…. mejor dicho, para no echar tanta carreta (jejeje), de acuerdo con que la única seguridad de este mundo es la incertidumbre…

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