Prejubilar a Twitter

Herbert Paul Grice, mucho antes de que existiera Twitter, explicó la comunicación en contextos dinámicos, como de un hablante a un auditorio, con su Principio de Cooperación. Asumiendo que la comunicación es una acción coordinada, se resume como

Haga su contribución a la conversación, allí cuando tenga lugar, de acuerdo con el propósito o la dirección del intercambio en que se halla inmerso’.

A su vez este principio de cooperación se declina en 4 máximas a cumplir, la máxima de modo (sea claro), la de relación (diga cosas que vengan a cuento), la de cualidad (afirme cosas que sepa que son ciertas) y la de cantidad (hable tanto como sea necesario, pero no se pase)… a las que -¡cómo me ambiento!- yo añadiría una sobre los receptores del mensaje, llamémosla de confianza (si no le interesa, no haga como que escucha). Yo diría que Twitter es genéricamente ajeno a todas ellas.

Atribución flickr.com/photos/petesimon/3365095019

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¿Prejubilamos Twitter? Sí, claro, ahora mismo. Es la Web número 11 en el ranking Alexa de tráfico -9ª en USA, 15ª en España- con casi 700K referrals y más de 50 millones de tweets al día y subiendo porque ha comprendido perfectamente la importancia de la comunicación en red en la sociedad de la información, el nuevo recurso que no se acaba y que da el poder a quien lo tiene… ¿o ese recurso era el conocimiento? Bueno, es lo mismo ¿no?

Pues no. No es lo mismo información que conocimiento. Fijemos para este post la diferencia –sin entrar en, aquí, estériles discusiones terminológicas- en la veracidad, la significatividad y la saliencia o interés para el receptor de lo que nos llega. Dado que en Twitter llegan muchas veces mensajes (1)no veraces/inexactos/precarios, (2)repetidos/ya conocidos y, o (3)de ningún interés, podría estar recibiendo más caws que tweets. Por tener una magnitud: según este estudio, hay en los tweets un 3.7% de spam más un 40.5% de ‘charla sin interés’ (aún divisible en lo que a nadie le interesa, estados tristes de ánimo, fuera de contexto, ‘soy el más cool’… ). Pues no. Hay que aventar. No es lo mismo paja que trigo. [Máximas de relación, de cualidad, y de claridad hasta que se comprende la jerga Twitter ;-)]

Yendo más lejos, si hay un recurso escaso hoy en día, ese es la atención. El conocimiento es valioso, pero hay tanta cantidad -incluso una vez sin paja- y de tan fácil acceso que el quid es elegir qué aprehender, a qué hacer caso. ¡Tenemos acceso a significativamente más conocimiento del que podemos absorber! Pongamos el caso favorable, de los tweets que corresponden a alguien que vio algo interesante e informa de ello, el 8.7%. Aunque ‘cualquier transmisión o manejo de los mensajes disminuye la cantidad de información [significante]’[1], los acogemos con benignidad, porque podrían ser interesantes, aunque ni en tres vidas tendrías tiempo de abrir todas las referencias… [Máxima de cantidad]

Atribución flickr.com/photos/rosauraochoa/3939487692

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Para redondearlo hay que marcar en Twitter la diferencia –aunque conceptualmente no la haya- entre seguir a alguien y hacerle caso y aquí está la gran falacia de este método COMEXT. En el artículo ‘hacia una emancipación de la opinión‘ se decía que lo importante no solo era poder decir lo que se quisiera, sino que alguien lo escuchara. Remarco: no que alguien diga que te sigue –followers-, sino que alguien lea lo que dices. Ni el twittero medio (que sigue a cientos de perfiles que le bombardean continuamente) ni, por descontado, los top tweeters ¿debieran actuar de ejemplo? son capaces de leer todo aquello a que está suscrito ¿Qué significa que sigues a 400000 personas como Britney Spears o 700000 como Obama? Si señor, por estar escuchando los estados emocionales de 700000 personas, este hombre se merece de sobra el Nobel de la Paz… si es que yo le daría hasta el de Física. [Nueva máxima de confianza]

Resumiendo, hay tres opciones para hacer Twitter útil. La primera, incrementar la capacidad de atención. Para ello, habrá que dedicar más tiempo a estar atento a los tweets… Así que te conviertes en una prolongación de tu ordenador -no recomendado- o conviertes algún dispositivo con acceso a Internet en una prolongación de ti, también conocido como usar el móvil/iphone para Twittear (lo que de hecho hace más de la mitad de usuarios de Twitter). Lo segundo, subir el ratio de significación de los tweets que recibimos. Para ello deben aparecen aplicaciones que filtren efectivamente la purriela, pero la clave debe venir de los propios usuarios, con una autocensura sana a la hora de Twittear. Importante, dado que tenemos seguidores heterogéneos y todos van a recibir el mismo mensaje, pensemos si le va a interesar a todos ellos… o al menos, empecemos por pensar si le va a interesar a alguno. Lo tercero, también esencial, una censura asertiva a la hora de dejar de seguir a usuarios, ser valiente y decir ‘no puedo seguirte hasta que no te autocensures’.

Con esto dejamos arreglado Twitter para que sea comunicativamente efectivo, aunque siempre le quedará el problema de que sus usuarios están en una media de edad de 25 a 45 años con promedio de 33 años, y en un 73% -en España- vinculados a IT-. Vamos que muy freaks y, para Internet, bastante viejos –antes de recibir quejas, me incluyo en el saco, claro-,  así que cuando nos explicaron lo que era comunicación aún no habíamos ni soñado con los nuevos medios de COMunicación EXTendida. Moraleja, o aprendemos a usarlos o prejubilamos Twitter de asfixia.

Raúl Antón Cuadrado


[1] Wiener (Cibernética y Sociedad)

11 replies »

  1. Como siempre el problema no está en la herramienta si no en el uso que se hace de ella. Twitter es un reflejo de nuestra sociedad superficial en la que no tiene éxito el que más aporte, si no el que mejor aparente lo que no es.

    Buen post.

  2. Pues yo empecé a utilizar twitter tarde, y me está siendo muy útil. En lo personal, me resulta más cómodo seguir los twitters de las webs que leo casi diariamente. Antes lo hacía utilizando el google reader, pero la brevedad del comentario de twitter me hace muy fácil saber de un vistazo si una noticia me es interesante o no. Si considero que lo es, pincho en el link de la noticia y hale. Es lo que dice el artículo, el conocimiento es valioso, pero hay tanta cantidad que tengo que hacer criba. Ays, cuánto procrastineador ha generado internet jejeje.
    Y luego, en el trabajo, utilizamos twitter como herramienta de comunicación. Cada miembro del equipo, que trabaja desde su casa, actualiza sus avances en twitter constantemente. Anteriormente lo haciamos con un blog, pero por pereza no se actualizaba tanto como queríamos, así que twitter ha sido un éxito en ese sentido.

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