Intersubjetividad, Wikipedia, D’alembert y Diderot

Si aceptamos que la objetividad verdadera no existe –algo intuitivamente fácil de asumir-, aún nos queda suelo que pisar. Sencillamente asumir como lo más cercano a lo objetivo el concierto de opiniones del común de la gente. Esto que también es llamado la intersubjetividad. Si existe un Olimpo de la intersubjetividad es, sin duda, Wikipedia. En Wikipedia una entrada puede ser enmendada y corregida, y construir solidariamente significados para  cada uno de los millones de artículos. Antaño, para crear una enciclopedia, desde la de D’Alembert y Diderot de 1751, o la anterior de Chambers de 1728 hasta la mas moderna, se ponían dos cosas de relieve, a saber. Primero que los franceses siempre han sabido vender sus cosas, porque dado que su enciclopedia nació para copiar la inglesa, no es la primera, por más que se desarrollada más allá que su predecesora y justo sea decirlo. Y dos, que las enciclopedias siempre han estado basadas en el argumento de autoridad. Los elegidos para coordinar la obra, elegían a los elegidos para seleccionar las entradas y sus descripciones y así, una corte de elegidos, explicaban la verdad a los destinatarios de la obra que no tenían más que aceptar lo dicho como bueno. En Wikipedia se puede rechistar e, idealmente, contribuir a la mejora de la obra. Wikipedia tiene como constructores a todos sus lectores, por eso es varios órdenes de magnitud más completa y revisada, en resumen mejor y más “enciclopedista”, de lo que pueda aspirar a ser cualquier enciclopedia convencional. A la Wikipedia, no podía ser de otra manera, siendo el sexto sitio más visitado de Internet, le llueven críticas. Se dice que le falta robustez contra la acción de vándalos y que está plagada de inconsistencias y lo que es peor, que adolece de una parcialidad sistemática. Nada que objetar. Wikipedia es tan vándala –aunque hay estudios sobre lo rápido que desaparecen contenidos ‘vandálicos’ que son bastante concluyentes respecto a esto- e inconsistente como sus usuarios. Pero, ¿sesgada o parcial? Nunca más que lo que lo sean las enciclopedias “de los elegidos”. Supongo que atormentado por las dudas, Larry Sanger creó citizendium.com, pero no había necesidad: toda vez aceptado que no hay conocimiento objetivo, Wikipedia es la intersubjetividad hecha carne… o hecha bits. Sólo queda dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César. Igual que siempre se habla de Diderot y D’alembert, ¿Quienes fueron los brillantes creadores de la criatura? Aquí van, porque es justo tributarles el más ardoroso de los retweets, para que se sepa: Jimmy Wales, el economista y Larry Sanger, el filósofo… ya le digo yo a mi mujer que filósofos y economistas encajan bien. (Vean su biografía. En wikipedia, claro).

Raúl Antón Cuadrado

Si aceptamos que la objetividad verdadera no existe –algo intuitivamente fácil de asumir-, aún nos queda suelo que pisar. Sencillamente asumir como lo más cercano a lo objetivo el concierto de opiniones del común de la gente. Esto que también es llamado la intersubjetividad. Si existe un Olimpo de la intersubjetividad es, sin duda, Wikipedia. En Wikipedia una entrada puede ser enmendada y corregida, y construir solidariamente significados para  cada uno de los millones de artículos. Antaño, para crear una enciclopedia, desde la de D’Alembert y Diderot de 1751, o la anterior de Chambers de 1728 hasta la mas moderna, se ponían dos cosas de relieve, a saber. Primero que los franceses siempre han sabido vender sus cosas, porque dado que su enciclopedia nació para copiar la inglesa, no es la primera, por más que se desarrollada más allá que su predecesora y justo sea decirlo. Y dos, que las enciclopedias siempre han estado basadas en el argumento de autoridad. Los elegidos para coordinar la obra, elegían a los elegidos para seleccionar las entradas y sus descripciones y así, una corte de elegidos, explicaban la verdad a los destinatarios de la obra que no tenían más que aceptar lo dicho como bueno. En Wikipedia se puede rechistar e, idealmente, contribuir a la mejora de la obra. Wikipedia tiene como constructores a todos sus lectores, por eso es varios órdenes de magnitud más completa y revisada, en resumen mejor y más “enciclopedista”, de lo que pueda aspirar a ser cualquier enciclopedia convencional. A la Wikipedia, no podía ser de otra manera, siendo el sexto sitio más visitado de Internet, le llueven críticas. Se dice que le falta robustez contra la acción de vándalos y que está plagada de inconsistencias y lo que es peor, que adolece de una parcialidad sistemática. Nada que objetar. Wikipedia es tan vándala –aunque hay estudios sobre lo rápido que desaparecen contenidos ‘vandálicos’ que son bastante concluyentes respecto a esto- e inconsistente como sus usuarios. Pero, ¿sesgada o parcial? Nunca más que lo que lo sean las enciclopedias “de los elegidos”. Supongo que atormentado por las dudas, Larry Sanger creó citizendium.com, pero no había necesidad: toda vez aceptado que no hay conocimiento objetivo, Wikipedia es la intersubjetividad hecha carne… o hecha bits. Sólo queda dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César. Igual que siempre se habla de Diderot y D’alembert, ¿Quienes fueron los brillantes creadores de la criatura? Aquí van, porque es justo tributarles el más ardoroso de los retweets, para que se sepa: Jimmy Wales, el economista y Larry Sanger, el filósofo… ya le digo yo a mi mujer que filósofos y economistas encajan bien. (Vean su biografía. En wikipedia, claro).

Raúl Antón Cuadrado

Si aceptamos que la objetividad verdadera no existe –algo intuitivamente fácil de asumir-, aún nos queda suelo que pisar. Sencillamente asumir como lo más cercano a lo objetivo el concierto de opiniones del común de la gente. Esto que también es llamado la intersubjetividad. Si existe un Olimpo de la intersubjetividad es, sin duda, Wikipedia. En Wikipedia una entrada puede ser enmendada y corregida, y construir solidariamente significados para  cada uno de los millones de artículos. Antaño, para crear una enciclopedia, desde la de D’Alembert y Diderot de 1751, o la anterior de Chambers de 1728 hasta la mas moderna, se ponían dos cosas de relieve, a saber. Primero que los franceses siempre han sabido vender sus cosas, porque dado que su enciclopedia nació para copiar la inglesa, no es la primera, por más que se desarrollada más allá que su predecesora y justo sea decirlo. Y dos, que las enciclopedias siempre han estado basadas en el argumento de autoridad. Los elegidos para coordinar la obra, elegían a los elegidos para seleccionar las entradas y sus descripciones y así, una corte de elegidos, explicaban la verdad a los destinatarios de la obra que no tenían más que aceptar lo dicho como bueno. En Wikipedia se puede rechistar e, idealmente, contribuir a la mejora de la obra. Wikipedia tiene como constructores a todos sus lectores, por eso es varios órdenes de magnitud más completa y revisada, en resumen mejor y más “enciclopedista”, de lo que pueda aspirar a ser cualquier enciclopedia convencional. A la Wikipedia, no podía ser de otra manera, siendo el sexto sitio más visitado de Internet, le llueven críticas. Se dice que le falta robustez contra la acción de vándalos y que está plagada de inconsistencias y lo que es peor, que adolece de una parcialidad sistemática. Nada que objetar. Wikipedia es tan vándala –aunque hay estudios sobre lo rápido que desaparecen contenidos ‘vandálicos’ que son bastante concluyentes respecto a esto- e inconsistente como sus usuarios. Pero, ¿sesgada o parcial? Nunca más que lo que lo sean las enciclopedias “de los elegidos”. Supongo que atormentado por las dudas, Larry Sanger creó citizendium.com, pero no había necesidad: toda vez aceptado que no hay conocimiento objetivo, Wikipedia es la intersubjetividad hecha carne… o hecha bits. Sólo queda dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César. Igual que siempre se habla de Diderot y D’alembert, ¿Quienes fueron los brillantes creadores de la criatura? Aquí van, porque es justo tributarles el más ardoroso de los retweets, para que se sepa: Jimmy Wales, el economista y Larry Sanger, el filósofo… ya le digo yo a mi mujer que filósofos y economistas encajan bien. (Vean su biografía. En wikipedia, claro).

Raúl Antón Cuadrado

3 replies »

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s